miércoles, 7 de mayo de 2014

El 25 por ciento de los pensionistas canarios viven bajo el umbral de la pobreza

La Federación Canaria de Pensionistas alerta de la situación por la que están pasando los pensionistas del Archipiélago. El presidente de la Federación, Luis Serichol, recuerda que muchos de ellos y con enfermedades crónicas, no pueden permitirse comprar su medicación lo que les obliga a "elegir entre comer o medicarse".
Serichol proporciona un dato: el 25 por cierto de los pensionistas en el Archipiélago viven bajo el umbral de pobreza, y advierte que "los mayores de las islas se encaminan hacia una muerte cierta por no poder hacer frente al pago de sus medicinas". Una denuncia a la que se unen profesionales médicos que recuerdan que personas con problemas cardiovasculares, no pueden pagar una medicación que cuesta unos 100 euros mensuales.
El coste a medio plazo
El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Tenerife, Guillermo Swarch, advierte que esto traerá consigo problemas mayores a corto plazo, porque las personas "acabarán recayendo y se les complicará su salud". Además cree que "sería una irresponsabilidad por parte de todos" si se obviara esta situación.

martes, 6 de mayo de 2014

Un joven canario tendría que ganar el doble para comprarse una casa

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife
Los jóvenes canarios menores de 30 años tendrían que ganar prácticamente el doble de su salario medio para poder adquirir una vivienda, según los datos recogidos en el apartado específico para el Archipiélago incluido en el último informe del Observatorio de emancipación, dependiente del Consejo de Juventud y que toma como referencia el último trimestre del año pasado.
Según este informe, para acceder a la vivienda en propiedad una persona asalariada de menos de 30 años en Canarias debería percibir un salario un 93,18% superior al que percibe en la actualidad, mientras que un hogar compuesto por jóvenes de menos de 30 años debería ver aumentados sus ingresos en un 85,27% para poder hacerse cargo de la compra de vivienda sin sobreendeudarse. El panorama se torna aún más sombrío al constatar que el alquiler tampoco resulta una opción viable económicamente para las personas jóvenes y los hogares compuestos por jóvenes de Canarias. De hecho, en las Islas los hogares compuestos por jóvenes emancipados residencialmente, en 2012, estaban soportando un nivel de endeudamiento por la compra o por el alquiler de vivienda muy superior al 30% que se recomienda para estos casos.
Tampoco son de extrañar estos datos, por cuanto el nivel adquisitivo de las personas jóvenes en Canarias es de los más bajos de España, una circunstancia que se repite entre los mayores de las Islas.
El salario neto de un canario de 16 a 34 años es el segundo más menguado y los ingresos netos de un hogar constituido por jóvenes de 16 a 34 años son los más bajos de España. Los ingresos medios de un hogar joven son muy similares al sueldo medio de una persona joven debido, en parte, a la alta frecuencia de hogares jóvenes sin personas ocupadas. En el informe también se observa que el número de hogares jóvenes sin personas ocupadas se ha incrementado en los últimos doce meses y, en la actualidad, Canarias se encuentra entre las tres comunidades con mayor porcentaje de hogares jóvenes sin ninguna persona ocupada de España.

martes, 29 de abril de 2014

La crisis acaba con la clase media en el Archipiélago

La desigualdad en Canarias ha aumentado de tal manera que ya no existe la clase media y la brecha entre pobres y ricos se hace cada vez más amplia. Síntoma de esto es el descenso del gasto de los hogares isleños en productos de primera necesidad, como es la comida.
Esto fue puesto de manifiesto durante el debate de esta semana, que contó con la asistencia del secretario general de la Asociación Canaria de Medianas y Grandes Empresas de Distribución (Asodiscan), José Baltasar González; el secretario general de la Unión de Consumidores de España en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, Raúl Alonso; el presidente de Cáritas Diocesana en la misma provincia, Leonardo Ruiz del Castillo, y el profesor de Sociología de la ULL, José Saturnino Martínez.
Para el representante de Asodiscan, el descenso del gasto en la alimentación es fruto de que un porcentaje muy amplio de la población esté en paro y viva de subsidios. Esto resulta, a juicio de José Baltasar González, una situación preocupante, porque "la alimentación es básica y todos tenemos derecho a ella". Para González, estos datos ponen de manifiesto "que la brecha entre ricos y pobres se ha incrementado, poniendo en peligro la existencia de la clase media". La importancia de este sector de la sociedad la explicó a través de dos factores. "Primero el económico, porque son propensos al consumo, y, segundo, de estabilización social, pues hay un problema cuando entre los más privilegiados y el resto no hay nada".
Destacó que, desde el primer punto de vista, la reducción del gasto genera un descenso en la generación de riqueza y empleo, "y esto se convierte en un círculo vicioso". "Si no existe consumo, las empresas de distribución no demandan y no se produce, generándose una espiral que redunda en más paro y pobreza y va un círculo negativo donde parece que nos hemos instalado", señaló.
Por su parte, Raúl Alonso destacó que también hay que analizar qué tipo de alimentación se demanda, pues la principal bajada en la demanda han sido los productos frescos, y esto repercute en la salud de las personas. Además, resaltó los "graves incumplimientos de nuestra Constitución, que dice que la riqueza está al servicio del interés general".
 Alonso hizo un llamamiento a los políticos para que gasten "las energías en buscar las fórmulas en sacar a estas familias de esta situación, de la que no son culpables, porque, además, se les ha criminalizado a ellos de quedarse sin empleo y perder su casa". Explicó que la clase media era aquella que gozaba de cierta estabilidad económica que le permitía una planificación familiar, "pero estas personas han desaparecido porque la precariedad es tal que impide o limita por la incertidumbre". Además, señaló que la situación se agrava cada vez más, porque los que "aún tienen cierta capacidad no saben si mantendrán su empleo o le recortarán el salario, y "no gastan". "Ya no hay ese sentimiento de no soy rico pero vivo acomodado", sentenció.
 Por su parte, Leonardo Ruiz del Castillo discrepó con las cifras del Istac, y aseguró que los canarios bajo el umbral de la pobreza "no son el 23% sino el 35%, 735.000 personas". Recordó la alta tasa de paro (33%), que de estos el "64% están sin trabajo desde hace más de dos años", y destaco que "un 19% de los hogares tiene a todos sus miembros en paro y 130.000 hogares no tienen ningún tipo de ingreso en Canarias". Destacó que las familias se quitan productos de alimentación y también acuden a otros que "llenan más, como es el pan". El presidente de Cáritas recordó que en los últimos años de la crisis se ha incrementado la demanda de ayuda en un 75%, y "lo principal que piden es comida, después solicitan ayuda para pagos de recibos, luz, agua, alquiler, hipotecas para evitar desahucios y salud, pues no hay dinero para medicamentos tampoco". Señaló que por eso, dado que los niños no solo van al colegio sin desayunar, sino también sin cenar, la Institución ha decidido "atender a menos gente pero mejor, sin dejar de ofrecer ayuda". Ruiz del Castillo también consideró que la consecuencia de todo esto es que "la clase media esté desapareciendo", y ahora están "un pelín más arriba de la pobreza, pero ya no es la que conocíamos, que se permitía cosas y tenía ahorros". "A las personas que trabajaban en la construcción se les llegó a llamar los nuevos ricos de la clase media, y ahora están en horas muy bajas",
 El último en intervenir fue José Saturnino Martínez, quien consideró que Canarias "ha vuelto a niveles de los años 70 en pobreza, aunque los pobres de ahora no lo son tanto como los otros". Señaló que España, según la OCD, es donde más está aumentando la desigualdad con la crisis, "pero dentro del país, en Canarias es mayor". Explicó que esta desigualdad aumenta porque el sector más pobre de la sociedad es donde más se produce. "En las Islas al 10% de los más ricos les afecta pero poco, sin embargo el 10% más pobre es quien más se ha empobrecido", resaltó. Por ello consideró que hay que "hacer una reflexión de cuál es el modelo político-económico y el estado de bienestar que tenemos que ha hecho que la crisis nos afecte mucho más en términos de pobreza y desigualdad".

martes, 22 de abril de 2014

Ya hay más beneficiarios de ayuda asistencial que de paro

Con la crisis, las listas del paro y los beneficiarios de prestaciones se dispararon. Sin embargo, la tendencia comenzó a cambiar hace apenas un año: a pesar de mantener niveles muy elevados de desempleo, los perceptores de prestaciones comenzaron a reducirse. No solo eso, sino que ya son más las personas que cobran algún tipo de subsidio asistencial que las que perciben prestaciones contributivas. Se trata de una clara señal de que la crisis se alarga, el empleo no llega y es la red asistencial, de prestaciones más escasas, la que funciona como sostén social.
En febrero –el último dato disponible–, había 1.187.202 de personas cobrando una prestación contributiva por desempleo y 1.305.335 percibían una prestación de nivel asistencial, especialmente subsidios por desempleo. La diferencia entre prestaciones contributivas y asistenciales se ensancha aún más si sumamos a estas últimas la renta activa de inserción, que cobran 257.537 personas, y la ayuda de 426 euros para parados que hayan agotado sus prestaciones, de la que no hay datos actualizados.
Es decir, al menos 1.562.872 de personas cobran una ayuda asistencial frente a 1.187.202 que perciben prestaciones contributivas, por las que han aportado cotizaciones mientras trabajaban. El problema de que se generalicen las ayudas asistenciales, además de su escaso importe individual, es que el Estado tiene que aportar todos los recursos de Presupuestos para cubrir la aportación que en ningún caso se sufraga con las aportaciones de los trabajadores. Estas prestaciones asistenciales además, no cotizan a la Seguridad Social.
Cuando estalló la crisis, la tendencia era precisamente la contraria. En 2008, por ejemplo, 1.100.879 personas cobraban prestaciones contributivas y 646.186, subsidios asistenciales. Fue a partir de 2010 cuando la diferencia entre unos beneficiarios y otros se redujo considerablemente: conforme las personas que habían llegado al paro durante la primera parte de la crisis seguían sin encontrar un nuevo empleo y agotaban sus prestaciones, pasaban a engrosar las listas de beneficiarios de subsidios asistenciales.

lunes, 21 de abril de 2014

La mitad de los hogares recorta gastos en alimentación

Un 85% de los 801.779 hogares canarios tomaron alguna medida restrictiva para recortar sus gastos durante el año pasado, siendo en un 45% de los casos en alimentación, según una encuesta publicada por el Instituto Canario de Estadística (Istac).
Los datos reflejan que la mitad de los hogares canarios, al comparar su situación económica con el año anterior la califican de "mucho peor". Así, 392.021 núcleos familiares consideraron así calidad de vida, estando el 60% de los mismos por debajo del umbral de la pobreza, al vivir con 456 euros o menos.
En todas las islas la mayor parte de los hogares restringieron sus gastos, siendo Lanzarote donde más núcleos familiares tuvieron que realizar alguna contención del gasto, un 88%, y Fuerteventura y La Palma en las que menos, un 79%. Las media del resto de las islas osciló entre estos porcentajes.
En cuanto a comidas diarias, un total de 65.963 núcleos familiares del Archipiélago se vieron obligados a reducirlas (8%), siendo las islas capitales donde más hogares tuvieron que disminuirlas: 29.836 en Tenerife y 24.769 en Gran Canaria.
Estos datos ponen de manifiesto, una vez más, los efectos de la crisis económica en las Islas, donde el 32% de los hogares canarios se vieron obligados a prescindir de algo verdaderamente necesario.
Así, el 20% de los núcleos familiares no pagaron durante el año pasado alguna letra o plazo pendiente y el 80% redujeron sus gastos de bolsillo (641.243).
Para poder hacer frente a estos y otros gastos, un 33% de los hogares canarios tuvieron que pedir dinero prestado (266.180).
En cuanto a las vacaciones, más de la mitad de los núcleos familiares tuvieron que prescindir de ellas, un total de 490.372 (61%), mientras que el 28% tomaron otras medidas de contención del gasto.
Una de las fórmulas para afrontar la situación económica fue que algún miembro del hogar que antes no trabajaba encontrara un empleo. Esto solo ocurrió en un 8% de los casos (62.328 núcleos familiares).
Y es que el 77% de los hogares canarios llegaban, durante el año pasado, con mucha o cierta dificultad a final de mes.
Así, un total de 233.695 familias isleñas tenían mucha dificultad, mientras que 386.190 cierta complejidad para finalizar el mes.
Tenerife fue donde más domicilios tenían dificultades para llegar a final de mes, un 80%. En el resto de las islas, esta situación en 2013 era sufrida por entre un 74 y 78% de los hogares.
Por otro lado, la estadística señala que un total de 590.516 personas reciben una prestación económica, cuyo importe medio se sitúa en 640,94 euros.
Cabe recordar que el nivel de ingreso en los hogares canarios se ha reducido un 17% en los últimos seis años, al pasar de una media de 1.950 euros en 2007 a 1.619 el año pasado. Esto ha provocado que el 23% de la población canarias esté en el umbral de la pobreza.

domingo, 20 de abril de 2014

Cáritas atiende a 17.000 personas en situación de extrema necesidad

OSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife
Pese a que todos los indicadores y los expertos apuntan a una importante mejora de la economía nacional, todavía se cuentan por miles las familias que se encuentran en una delicadísima situación por culpa de la crisis. Canarias, por su elevada tasa de desempleo, está a la cabeza de los dramáticos índices de pobreza y exclusión social, y así lo certifican los datos con los que trabajan entidades como Cruz Roja y Cáritas Diocesana.
Esta última está a punto de cerrar su informe de 2013, que continúa revelando una situación cercana a la “emergencia social”. Eso es, al menos, lo que asegura el presidente de la entidad humanitaria en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, Leonardo Ruiz del Castillo. Según expone, Cáritas “atiende de forma directa a unas 17.000 personas en situación de extrema necesidad” en la provincia tinerfeña. “A todas ellas le hemos podido dar una respuesta básica, en lo que se refiere a alimentación y ropa, así como gastos de vivienda, recibos de agua y luz, medicamentos, material escolar, etcétera. Pero a otras muchas hemos tenido que derivarlas a otras entidades porque no podíamos atenderlas”, confirma Ruiz del Castillo, quien insiste en que “tenemos más peticiones de las que podemos atender, y gracias a nuestros voluntarios, que están haciendo mucho más de lo que implica su compromiso con nuestra institución”.
En su opinión, “es verdad que ha habido un pequeño repunte de la economía en la comunidad autónoma, y aunque no ha disminuido el número de personas que vienen a Cáritas, las cifras se han estabilizado, e incluso en algunas zonas han disminuido ligeramente. Pero el paro sigue aumentando y las familias que tienen necesidades lo siguen pasando muy mal”, recalca Leonardo Ruiz, que deja claro que “es básico crear empleo, y para eso existe una dotación específica en la estrategia contra la pobreza, pero tiene que haber más coordinación entre la Administración regional y los ayuntamientos, porque en muchos municipios están paralizados esos fondos y no se han puesto en marcha las acciones que debían generar trabajo”.