viernes, 20 de septiembre de 2013

´¿Sus hijos comen? Los míos, de la basura´

"¿Sus hijos comen? Los míos comen de la basura". Sonia Fernández dijo ayer "se acabó". Esta extrabajadora de Mararía, la empresa que hasta hace poco más de un año se encargaba de la ayuda a domicilio en el municipio de Santa Cruz, estalló. Solo con impotencia, asumiendo que no puede luchar con nada más, recriminó a la concejal de Asuntos Sociales, Alicia Álvarez, durante la Comisión de Control que sus hijos coman como ella desde hace dos meses de lo que tiran los supermercados en los contenedores de basura.
"Solo pido mis papeles, que no me dejen más en la estacada, que me reconozcan el trabajo que he hecho durante tres años", concretó. Sonia aseguró ayer que el sindicato UGT la ha dejado "tirada". Pero sus problemas no acaban ahí. "Desde hace meses he pedido ayuda a los servicios sociales del Ayuntamiento y aun estoy esperando por ellas", aclaró.
Esta joven de Añaza se enfrenta a su situación con la entereza que puede. "Son muchos meses ya, 14 sin cobrar, escuchando promesas que no se cumplen", añadió. Sus tres hijos, de 5, 7 y 9 años, "afortunadamente son pequeños" como para no darse cuenta de la situación. Algunas compañeras que viven situaciones similares, aunque no tan desesperadas, se ofrecieron incluso a recolectar cuanta comida sea necesaria para que esta joven y sus hijos no pasen más hambre.
Como Sonia Fernández, las otras 180 extrabajadoras de Mararía continúan esperando a que el Ayuntamiento presente el borrador del pliego de condiciones con el que se sacará a concurso la ayuda a domicilio en Santa Cruz después de que Mararía se declarara en quiebra en junio del año pasado dejando a sus empleadas con hasta cuatro nóminas pendientes. 

martes, 17 de septiembre de 2013

Video de la rueda de prensa del padre contando la vida de su hija y la situación de desamparo que la llevó a tomar la trágica decisión.

 Me pasan el video desgarrador del Padre de Raquel, la joven que en el mes de agosto decidió poner fin a su vida, acorralada por la administración que le amenazaba con quitarle a sus dos hijos si no encontraba trabajo. Es decir, si no alcanzaba un imposible. La criatura, 24 años, entendió pues que no había salida y voló. Raquel nació y murió en Las Palmas.  Su padre, digo, convocó hace unos días una dolorosa rueda de prensa con el apoyo de la Plataforma por la Dignidad de las personas y la Asociación de niños peregrinos que son muchos padres de familia con problemas económicos que evitan pedir ayuda a unos servicios sociales que les amenazan con quitarles a sus hijos, en lugar de auxiliarles desde la empatía y la humanidad.


Escuchar, ver y hablar con el padre de Raquel es desgarrador; reconozco que he estado un par de días valorando la conveniencia de colgar su testimonio hasta que, finalmente ahí lo tienen.  Que se enteran cómo se las gastan los cuidadores de los que menos tienen.  Ahí tienen a un padre destrozado culpándose incluso de no haber estado más con su hija porque “trabajo 12 y 16 horas diarias” de manera que cuando Raquel le pedía con insistencia que acudiera a los Servicios Sociales porque le querían quitar a sus hijos “yo”, dice con dolor, “no podía ir; el trabajo me lo impedía”.

El cantamañanas


Antonio Alarcó, senador y portavoz del PP en el Cabildo de Tenerife.
 
 
Decir que el trabajo precario es mejor que el paro es una verguenza para un político, el trabajo siempre tiene que ser digno y eso que usted le llama "trabajo" es esclavitud.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Acción Ciudadana o Partido sin Fronteras


En la ciudad canadiense de Toronto hay colocada una valla publicitaria que funciona como una enorme pancarta. Situada cerca de un famoso hotel en una esquina con dos calles muy transitadas, la valla está financiada por una plataforma cívica de empresarios, intelectuales y trabajadores sin ideología política definida y que ejercen su libertad mediante mensajes cortos y claros dirigidos a la clase política dirigente canadiense. Desde hace años, esa pancarta se ha convertido en el mejor instrumento para proyectar la libertad de expresión y la responsabilidad civil, un aspecto sagrado no solo para los canadienses, sino recogido en la Constitución de todos los países democráticos. Gracias a la aportación económica voluntaria de ciudadanos (excepto políticos) de cualquier condición laboral, cultural, religiosa o económica, ejerce un enorme y directo poder de control de forma permanente sobre los políticos para que no se desvíen de sus promesas electorales ni de las necesidades y demandas de la ciudadanía.
Ahora, esa valla va a ser sustituida por otra construida con tecnología digital y conectada a Internet. De esta manera, ya no será solo una frase estática durante días, sino que ciudadanos y grupos de ciudadanos responsables pueden enviar mensajes desde cualquier dispositivo moderno (teléfono móvil, tableta electrónica, ordenador) desde la calle, su puesto de trabajo o desde su casa, sin miedo al control y a la censura, para no estar callado ante injusticias, mentiras, corruptelas y prebendas de quienes han sido elegidos para servir al bien común y se sirven del cargo político para el bien propio. Ejercer esa libertad de denuncia será cada vez más fácil y ejercer la política sin transparencia y sin control será cada vez más difícil. Muy pronto, esa enorme valla-pancarta recorrerá el mundo y llegará a instalarse en las esquinas de las calles de nuestras ciudades.
Pensábamos que éramos parte de los afortunados beneficiarios de una transformación social cuyos orígenes están en Francia, Gran Bretaña y EE UU, y cuya magnitud e impacto no tienen precedentes. ¡Qué ingenuos! Llevamos más de veinte años viviendo en una enorme mentira controlada por los partidos políticos como lo demuestra la horrenda reputación financiera y política de España a nivel internacional y el imparable e inaceptable número de millones de personas, jóvenes y mayores, que están desprotegidas y han sido excluidas de la economía. Si España no se ha hundido todavía es porque aún se sustenta en el buen hacer de muchas instituciones y organizaciones públicas y privadas que componen la sociedad civil. Somos un país crecientemente empobrecido donde hay mucho que reclamar, denunciar y defender. Sin embargo, permanecemos callados y sin hacer nada esperando a que nuestro destino mejore como en los cuentos de hadas y que alguien venido de no sé dónde cambie el rumbo de la tragedia en la que está sumida España desde hace más de un siglo. Para los historiadores españoles y extranjeros, España y sus regiones no han aprendido nada del siglo XX. El historiador Tony Judt nunca entendió por qué tantos políticos y regiones españolas se han pasado la mayor parte del siglo XX disgregando y desestabilizando metódicamente mientras una ciudadanía hipnotizada seguía votando a unos políticos lerdos y literalmente pegados a sus cargos vitalicios y cuya corrupción parece no tener fin, algo que debería indignarnos mucho más de lo que estamos.
Hemos traicionado a las generaciones venideras. Ni los partidos políticos actuales ni nosotros mismos como individuos educados en la sumisión y carentes de los valores por los que lucharon en la Revolución Francesa, en la Guerra Civil de los EE UU o en la Segunda Guerra Mundial representamos el futuro que deberíamos tener. Todos hemos sido incapaces de desarrollar una visión práctica que trascendiera al Estado nacional en un mundo cada vez más pequeño. Quienes dirigen esta democracia gastada han desarrollado una extraordinaria capacidad para abstraerse de lo que sienten quienes les hemos elegido. Somos un estado marginal en la economía internacional y lo mejor a que podemos aspirar es a corregir gradualmente unas circunstancias insatisfactorias e injustas. No podemos seguir votando a los mismos partidos de siempre, a los mismos políticos de siempre ni a los mismos discursos de siempre. Otros se encargarán en los años venideros de reconstruir de otra manera lo que entre todos hemos derribado. Solo podemos reconstruir sobre lo que tenemos. Debemos a nuestros hijos y nietos un mundo mejor que el que heredamos. ¿Qué tipo de sociedad queremos y qué clase de acuerdos entre partidos políticos estamos dispuestos a tolerar para instaurarla? Tenemos que entrenarnos y practicar el arte de no permanecer callados. Es la única vía para recuperar la democracia y el futuro porque hace tiempo que entre todos robamos el presente. Buen día y hasta luego.

domingo, 15 de septiembre de 2013

812.425 pobres en Canarias

 La cuota del Archipiélago en el total de Pensiones No Contributivas de España (PNC) es de un 9,57%, mientras que su población de 65 y más años sólo supone el 3,66% del total del país.
Las PNC en Canarias alcanzan al 14,15% de la población de 65 y más años, mientras que en España este porcentaje es sólo del 5,42%. Es decir, de cada 100 personas de 65 y más años, 15 tienen una PNC, mientras que en España son 6 de cada 100. O lo que es lo mismo, en Canarias el peso de las PNC en el colectivo de 65 y más años es 2,61 veces superior al del conjunto de España.
Es decir, por cada beneficiario español mayor de 65 años, hay casi 3 beneficiarios canarios, lo que traducido es que en las Islas hay, de entrada, más pensionistas en el umbral de la pobreza que en el resto de España.
Aunque hay más datos, estos dos sirven para demostrar por qué en las Islas hay un 38,2% de la población con tasa de riesgo y exclusión.

Esto se traduce en 812.425 personas que están bajo el umbral de la pobreza y que, de ellas, unas 139.600 personas no cobran ningún tipo de prestación.
 Y todo esto pasa en una Comunidad Autónoma que mantiene un régimen económico y fiscal con incentivos empresariales como la Reserva de Inversiones (RIC), un colchón fiscal que ha permitido a los empresarios acumular durante las últimas décadas un capital de 20.000 millones de euros que no han sido invertidos ni para su propio desarrollo empresarial ni para el social. Una región en la que aumenta el turismo pero, a la vez, se incrementan los niveles de pobreza, pues el único motor que genera economía en las Islas está prácticamente destinado a generar dinero para sobrevivir a sí mismo.
Un Archipiélago con un fraude fiscal valorado en más de 11.000 millones de euros en el que han incurrido, según varios datos oficiales, el 72% de las grandes empresas.
Si se suman los beneficios de la RIC más el dinero defraudado, los canarios contemplan como han volado unos 31.000 millones de euros que no han podido ser utilizados para mejorar el nivel de vida de los más desfavorecidos, aquellos que están pagando una crisis no generada por ellos.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Casi 30.000 pacientes esperan una operación en Canarias


Un total de 29.856 pacientes canarios están en lista de espera para una intervención quirúrgica en las Islas, según los datos a 30 de junio hechos públicos este miércoles por la Consejería de Sanidad. Del total, 18.394 pacientes llevan menos de seis meses esperando y otros 11.462 más de ese tiempo.
En el Hospital de Nuestra Señora de La Candelaria, el número de pacientes en espera de operación es de 6.422, mientras que en el Universitario de Canarias, ambos en Santa Cruz de Tenerife, la cifra asciende a 5.619.
En el Doctor Negrín de Las Palmas de Gran Canaria, el número total de pacientes en espera es de 5.585 y en el Universitario Insular de 5.422.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

LOS VIAJES DE LOS FALSOS SOCIATAS

José Miguel PérezNosotros no somos del Ministerio de Fomento... pero desde luego JOSÉ MIGUEL PÉREZ no tiene vergüenza. Dice que el Gobierno también viaja y sabe que el viaje de los canarios a la península cuesta más de 100 euros... Las cosas son bien claras: A unos les cuesta menos y a otros les cuesta más. ¿Por qué? Por algo tan simple como que hay clases sociales. Claro que a él le cuesta mucho más... ¿no será que viaja en primera clase? Esperamos respuesta... El Ministerio de Fomento no quiere Justicia. Y José Miguel Pérez tampoco. Ni el PP es humanista ni el PSOE es socialista.