
Los altos cargos de los cabildos insulares y ayuntamientos de Canarias no han tenido que
soportar los embates de la crisis socioeconómica. Ni lo más mínimo.
Cuando menos no sus bolsillos, porque si es cierto que hay corporaciones
cuyos alcaldes, concejales y demás cobran hoy menos que cuando
sobrevinieron las estrecheces,
igualmente cierto es que estas no son mayoría, ni mucho menos.
Las estadísticas del Ministerio de Hacienda y Administraciones
Públicas, revelan que los recortes de
gastos no han alcanzado aún a la dirigencia de las entidades locales del
Archipiélago. Tan es así, que allá en 2007 había percibido, el conjunto
de esos altos cargos (los miembros de los órganos de gobierno y el
personal directivo), menos de 31 millones de euros; el año pasado, los
consistorios de las Islas destinaron para retribuirles 35,6 millones, es
decir,
cerca de cinco más.
En la liquidación de los presupuestos, las «obligaciones
reconocidas netas» son los pagos, satisfechos o no, que tienen su origen
en el ejercicio en cuestión. De modo que los gastos efectivos que
genera durante el año el cabildo o el ayuntamiento, en cada concepto,
quedan registrados bajo este epígrafe. En 2007, los presidentes,
consejeros, alcaldes, ediles y el resto de integrantes de las cúpulas de las corporaciones insulares y municipales costaron a los ciudadanos de la comunidad autónoma, exactamente, 30,7 millones de euros,
tal como pone de manifiesto la estadística del ministerio, que suma las
«obligaciones reconocidas netas» de los 95 consistorios de la región.
Así fue en 2007, esto es, el último año que disfrutó de unas cuentas
públicas «de bonanza»: en aquel octubre estallaría la crisis, según
convienen la mayoría de los expertos. Cabría pensar, pues, que aquellos
30,7 millones serían en 2012, el quinto ejercicio que discurrió sumido
de lleno en las estrecheces, algunos millones menos. Nada más lejos de
la realidad: las entidades locales canarias presupuestaron 35,6 millones de euros, prácticamente cinco más.
En resumen, los siete cabildos y los 88 ayuntamientos del
Archipiélago desembolsaron en 2007 para el sostenimiento de sus altos
cargos, y en total, 30,7 millones; en 2008, poco más de 35,5 millones;
en 2009, lo mismo que en el ejercicio anterior (35,5); en 2010, 37 millones; y en 2011, 34,4. Ya el año pasado serían los susodichos 35,6 millones de euros, la cuantía más alta de los cinco ejercicios de crisis, con la excepción de 2010.
Los ayuntamientos de Tenerife, a la cabeza
El año pasado, los ayuntamientos de la
provincia de Santa Cruz de Tenerife fueron los que más fondos destinaron
para sus altos cargos. Más de 15,5 millones de euros, según la
estadística del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas,
presupuestaron las corporaciones municipales de la demarcación
occidental. Con respecto a la provincia de Las Palmas, sus ayuntamientos
determinaron para el sostenimiento de sus «órganos de gobierno y
personal directivo» algo más de 12,6 millones, de modo que fueron
alrededor de 28 millones de euros en total. Con arreglo siempre a los
datos del Gabinete que dirige Cristóbal Montoro, los cabildos destinaron
menos de 7,5 millones, exactamente 7.403.000 euros.