
La pasada semana, el Instituto Canario de Estadística (Istac) ofrecía
los datos de una encuesta que vienen a confirmar la gravedad de la
emergencia social que actualmente se vive en las Islas.
De acuerdo a las cifras arrojadas por esta encuesta, hasta un 77% de los núcleos familiares de Canarias tuvieron dificultades para llegar a final de mes durante el año pasado y un 33% sólo logró superar esta situación pidiendo dinero prestado.
El 85% de los 801.779 hogares canarios se vieron obligados a tomar medidas restrictivas para recortar sus gastos durante el año pasado. En un 45% de los casos fue lo más elemental, la propia alimentación, la que tuvo que ser "recortada"
como consecuencia del efecto combinado de la crisis y las políticas
antipopulares impuestas para tratar de recuperar los beneficios de la
clase empresarial autóctona y foránea.
Los datos reflejan que la mitad de los hogares canarios, al comparar su
situación económica con el año anterior la califican de "mucho peor". 392.021 núcleos familiares respondieron de esta manera, estando el 60% de los mismos por debajo del umbral de la pobreza, al vivir con 456 euros o menos.